España Europa

Ada Soriano

Ada Soriano

Ada Soriano nace en Orihuela el 30 de diciembre de 1963 en el conocido Palacio Sorzano de Tejada, sito en la Calle del Ángel, donde sus padres residieron durante tres años.

Desde muy temprano se sintió atraída por la literatura y la música; muy especialmente por la poesía.

A sus veinte años consiguió su primer puesto de trabajo como auxiliar administrativa en un hospital, y sintió la poesía en aquel lugar hasta el punto de escribir algún que otro poema en los momentos de descanso. Y aquel hecho coincidió con la salida del primer número de la revista de creación literaria Empireuma, en la que se involucró y trabajó como redactora y codirectora. Asimismo, fue miembro fundador de la revista socio-cultural La Lucerna.

Colabora con reseñas y entrevistas en los medios digitales Mundiario, Frutos del Tiempo, El Cuaderno y Las nueve musas.

En 2018 formó parte como miembro del jurado en el XI Premio de Poesía para Niños y Niñas ciudad de Orihuela que convoca la Concejalía de Educación del Excelentísimo Ayuntamiento de Orihuela y edita Kalandraka.

Ha impartido recitales de poesía en las famosas Íthacaveladas de Orihuela llevadas a cabo por Javier Catalán y Ana Leonís; en el Pub Zalacaín de Murcia, Lunes Literarios, dirigidos por Alberto Caride y en el aula de cultura de la CAM de Alicante, en el ciclo Alimentando lluvias que organizaba el poeta Antonio Gracia, con el patrocinio del el Instituto Juan-Gil Albert desde la Diputación de Alicante.

Ocasionalmente ha presentado libros y ha participado en mesas redondas y en recitales colectivos.

Ha publicado las plaquetas Anúteba, compuesto por poemas de la autora y del poeta José Luis Zerón (Edición de autor,1987) y Alimentando lluvias, compartido con el poeta Miguel Ruiz Martínez (Instituto Alicantino de Cultura Juan-Gil Albert, 2000), así como los libros de poemas Luna esplendente o sol que no se oculta (Ediciones Empireuma,1993), Como abrir una puerta que da al mar (Biblioteca Pública Fernando de Loazes, Generalitat Valenciana, 2000), Poemas de amor (Fundación Cultural Miguel Hernández, Orihuela, 2010), Principio y fin de la soledad (Cátedra Fernando de Loazes, Universidad de Alicante, 2011), Cruzar el cielo ( Editorial Celesta, Madrid, 2016), Dondequiera que vague el día (Ars Poetica, Oviedo, 2018) y el libro de entrevistas No dejemos de hablar. Entrevistas a 19 poetas (Editorial Polibea, Madrid, 2019).

Antologías: Narradoras españolas de hoy (Editada por la Universidad de Perpiñán, Facultad de Ciencias Humanas, Jurídicas, Económicas y Sociales, 1988); Los nuevos poetas (Ediciones Seuba, Barcelona, 1994); La Mar, II Ciclo de Poesía y Prosa Temáticas ((Alicante-Murcia, 2001-2002); Alimentando Lluvias, pliego compartido con el poeta Miguel Ruiz Martínez, quien falleció en 2009 a la edad de 51 años (Instituto de Cultura Juan-Gil Albert, Alicante, 2000);  Arte contra la violencia de género, Plataforma contra la violencia de género de Orihuela (Sala de exposiciones CAM, Orihuela, 2009); Tauromaquia teñida de azul, exposición de José Aledo Sarabia (Fundación Cultural Miguel Hernández, Orihuela, 2011); El libro de plomo (A.C. Ediciones Empireuma, Orihuela, 2013); Exposición fotográfica Mujeres de Orihuela y pedanías, Asociación de Mujeres Clara Campoamor de Orihuela (Sala Museo San Juan de Dios, Orihuela, 2017); Diez mujeres que escriben hoy. Diez mujeres que cambiaron la historia del Arte. (Monográfico por Rosario Troncoso, Cádiz, 2019); Casa Natal. Encuentros con la Poesía en la Casa Natal de Miguel Hernández. 27 poetas (Fundación Cultural Miguel Hernández y excelentísimo Ayuntamiento de Orihuela, 2019); Pandémica, Terrestre, Infernal (El Cuaderno, Diarios de Cuarentena (Asturias, 2020).

En marzo de 2015 escribió y leyó el Manifiesto de los Poetas en el barrio de San Isidro de su ciudad. Dicho manifiesto se publicó en el libro Pintada está mi casa. Murales del barrio de San Isidro en Orihuela. 2012-2015, coordinado por la Revista de poesía La Galla Ciencia y la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Orihuela (marzo de 2015).

En 2018 elaboró un texto, a modo de breve ensayo, sobre la obra de la poeta y escritora María Antonia Ortega, haciendo hincapié en los poemas seleccionados por la propia autora. Dicho texto aparece en la antología Del alma a la boca, 13 poetas madrileñas, editada por Rosa García Rayego y Marisol Sánchez Gómez (Huerga y Fierro, Madrid, 2018).

Ha publicado relatos y poemas en diversas revistas nacionales e internacionales: Hojas de Guanacaste (mantuvo una hermosa amistad con uno de sus fundadores: el poeta y epistológrafo José Antonio Porras Bolivar, tristemente desaparecido en accidente de tráfico), Kanora, Contemporanul, Baquiana, Mantxa, Anfora nova, El cardo de bronce, Lunas de papel, El alambique, Nieve y cieno, Cuadernos del matemático, Opticks Magazine, Licencia Poética, Ágora

Ha coordinado, junto a sus compañeros de Empireuma, El corazón del claroscuro. Poesía Reunida, del poeta Miguel Ruiz Martínez (Fundación Cultural Miguel Hernández, Orihuela, 2019).

Algunos de sus poemas han sido traducidos al rumano por Elena Liliana Popescu, al valenciano por Ana Mas y al inglés por el hispanista sudafricano Geoffrey Holiday en los volúmenes 30 y 31 (1994-1995) de la revista New Coin.


En Cruzar el cielo, Ada Soriano ha pasado de un ritmo más pausado a otro más enérgico. Ahora sus versos son más contundentes, están ensamblados de modo que adquieren una tonalidad firme, una armonía densa, una sugerencia que se cumple. Parecen terminantes pero no lo son, simplemente expresan el ritmo del conocimiento, la pautada asunción de las sobrevenidas certezas. Ha sabido mezclar la fuerza y la fluidez, la severidad y el alivio de lo etéreo.

MUNDIARIO

Ada Soriano, mientras nos invita “a respirar el sol de la tarde”, nos desplaza hasta los juncos y cañaverales perdidos, pero que están siempre ahí para trasladarnos al comienzo del mundo; a la “triste historia de un payaso y su chica de alto rango”, a “los tangos y boleros que disuelven el frío/ de las crudas noches de invierno” y a la Casablanca de “tócala otra vez, Sam”

Elías Cortés

La poesía de Ada Soriano lo es —dijéramos— “a la altura del pecho”, porque parece manar del mismo corazón: como si escribiera con tinta de sus propios latidos sobre un papel perpendicular. No hay nada accidental, nada de lucimiento. Ella es una soñadora y se limita a plasmar su visión del mundo con una naturalidad y una precisión por la que enseguida vislumbramos un oficio exigente y una independencia (tendencias o modas) que rápidamente nos congracian.

La biblioteca de Alonso Quijano

Me observo a diario desde el ángulo en que se halla mi mecedora, sobre la que me balanceo, o me quedo quieta, y leo, y escribo, y reflexiono sobre lo que me ocurre y lo que acontece a mi alrededor. Y en ese espacio tan íntimo hay cabida para la alegría y la pena, para el amor y el desamor, para lo que tengo asumido y lo que me queda por asumir, siendo consciente de que debo persistir a pesar de los miedos que me asaltan

ACTIVA Orihuela

Decía D. Pedro Salinas, poeta no sospechoso de amar los versos y sus contenidos, que “El amor salva”. Digamos, como dice Ada Soriano en su libro de entrevistas “No dejemos de hablar” a 19 poetas que han visto la luz desde los 50 a los ochenta del XX siglo, editado por la editorial Polibea en su colección La espada en el ágata, número 24, que la palabra salva y ella reivindica a través de esta vertiente nueva, su faceta de periodista cultural, de investigadora de la poesía y sus voces para hacerla llegar a todos sin lenguajes crípticos.

Francisco Gómez

DCH agradece sus comentarios. Muchas gracias
Profesionales

Localizar en…

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para su correcto funcionamiento y para fines analíticos y para fines de afiliación y para mostrarte publicidad relacionada con tus preferencias en base a un perfil elaborado a partir de tus hábitos de navegación. Al hacer clic en el botón Aceptar, aceptas el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Ver Política de cookies
Privacidad